SIN LUCHA NI ESFUERZO NO HAY CONQUISTA

Hoy he puesto el despertador para ir con tiempo a celebrar la eucaristía, aunque estuve tentada a escaquearme porque el esfuerzo que me supone es grande, pero superé la pereza y me puse manos a la obra. Hice unos cuantos estiramientos para ir más segura y me tomé un buen desayuno para que no me faltara energía. Salí de la celebración con mi alma renovada y por la tarde quise salir de nuevo. Se adelantó Alberto con el perro y yo salí un poco más tarde, pero al bajar las escaleras del portal resbalé y me caí. No me hice daño pero fui incapaz de levantarme sola por mucho que lo intenté. Al cabo de un rato mi personal trainer regresó y al verme sentada en las escaleras se asustó, pero yo no porque cualquiera puede resbalarse y caer. Me recuperé del susto y con ayuda de mi personal trainer me incorporé y nos fuimos a pasear al perro. Si quiero conquistar mi meta tengo que seguir luchando, tengo que seguir esforzándome porque sin lucha ni esfuerzo no hay conquista.


Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s