SI DEPENDEMOS DE LAS CIRCUNSTANCIAS

Hoy he tenido una buena sesión de rehabilitación, concentrada al máximo en hacer lo mejor posible cada ejercicio para terminar sintiendo en el cuerpo la relajación de mis músculos. Por la tarde dudé entre hacer o no la caminata, pues aunque estaba bien físicamente, no lo estaba a nivel emocional. Sé que la paz y la alegría no deberían depender de las circunstancias, porque si fuese así esas emociones durarían muy poco en nuestro interior. La paz y la alegría tienen mucho más que ver con nuestra alma, con nuestra relación con Dios, con pulir nuestro ego, ya que los cerrojos del corazón sólo se abren desde dentro.


Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s