LA TERNURA DE DIOS

Este jueves la sesión de rehabilitación ha sido dura pero como siempre que termino mis músculos dañados lo agradecen y me he quedado toda la tarde en casa relajada. No quise salir a caminar, preferí quedarme toda la tarde leyendo un libro que me está dando muchas pistas sobre cómo vivir la vida, mi vida, para que en los momentos más duros de la enfermedad pueda recobrar la calma sin que mi genio me lo impida. He avanzado mucho, es verdad, pero todavía hay momentos en los que cuando hago algo que no me sale a la primera me frustró un poco y eso es algo que quiero corregir, pero sola va a ser complicado, por lo que recurriré a Jesús cada día para pedirle que me eché un cable y estoy segura que lo hará porque ya he experimentado otras veces la ternura de Dios.

Anuncio publicitario

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s