Hoy me he quedado en casa y además de hacer los estiramientos para estar más cómoda con mi cuerpo nada me ha impedido pasar el día del Señor celebrando y agradeciendo estar viva para sentirlo en el interior de mi alma, intentando vivir de acuerdo a mis creencias este tiempo de espera para recibir al Niño Dios. Y cómo lo estoy viviendo? Sobre todo con esperanza a pesar de que nos digan que son tiempos difíciles los que estamos viviendo. No importa, yo haré lo que pueda, como siempre lo he hecho, intentando ver todo lo bueno que me rodea, algo que es posible si soy capaz de amar cada día más, porque sólo amando podré descubrir el místerio divino de las cosas.