CON TODO LO QUE VENGA

Esta mañana, después de hacer los estiramientos, fui sola a la tienda sin acompañante ni bastón de treckin.A la vuelta a casa tengo que bajar una cuesta que en un tramo tiene una pendiente muy inclinada y me provoca el agarrotamiento de los dedos del pie izquierdo y como consecuencia un desequilibrio importante… y admito que un poco de miedo. Pero justo en ese instante una mujer que pasaba por allí me ofreció su ayuda, que por supuesto no rechacé,pidiéndole que únicamente necesitaba tocar uno de sus dedos y eso bastaba para sentirme segura. Al principio de la enfermedad , cuando todavía iba en silla de ruedas, me molestaba muchísimo que la gente se quedase mirando, pero las cosas han cambiado. Hoy ya no me siento incómoda porque por el camino aprendí a ignorar las cosas que no dependen de mi.


Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s