LA REALIDAD ESCONDIDA

A veces tengo la sensación de no hacer nada provechoso, que las limitaciones de mi enfermedad me impiden hacer cosas que podrían ayudar a los demás, pero cuando lo pienso mejor sé que estas impresiones pesimistas proceden de cálculos humanos. Es una realidad que cada día me esfuerzo por mejorar no sólo físicamente sino también como persona intentando seguir los pasos que me propone Jesús que me dice que no tenga miedo, que estoy en el camino, lo que pasa es que la realidad escondida no hace ruido pero el trabajo constante dará sus frutos.

Anuncio publicitario

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s