ENCONTRARSE CON DIOS UN DÍA CUALQUIERA

Cada vez que comienzo una nueva sesión de rehabilitación me doy cuenta de lo importante, lo beneficioso y lo necesario que es la fisioterapia en los enfermos como yo. Esta mañana he tenido una sesión dura pero muy motivadora y me he venido arriba al realizar el nuevo ejercicio, que consiste en subir a una banqueta el pie izquierdo mientras elevo el brazo sano manteniéndome unos veinte segundos en esa postura. No es sencillo, de hecho el primer día me sentí bastante insegura pero hoy estaba motivadísima y os voy a explicar la causa de ello con estas palabras de Jesús: «Vosotros llorareis mientras el mundo está alegre pero vuestra tristeza se convertirá en alegría», momento en el que me encontré con Dios un día cualquiera.

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