EL QUE AMA NO SE DUERME

No sé qué hacéis vosotros, mis queridos lectores,  para no distraeros de vuestras obligaciones, para no repetir con demasiada frecuencia aquello que os impide llevar la vida que en realidad deseáis, pues hay demasiadas tentaciones que nos desvían del camino correcto. No os imagináis la de veces que las secuelas de mi enfermedad me han llevado al límite, pero poco a poco voy aprendiendo a convivir con ellas atenta y vigilante cada día,  recordando que el cristiano no es un náufrago sin brújula, es aquel que  siente el amor de Dios y se da cuenta que es lo único que necesita para mantenerse  despierto.

Anuncio publicitario

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s