GASTADOS POR EL DESÁNIMO

Sería estupendo mantener de forma continuada el ánimo en nuestra vida,  pero hay qun aceptar que éste es un reto demasiado elevado para nuestra condición humana.Aceptémoslo,  y hagámoslo con humildad, pero sobre todo con la alegría de poder recurrir a Jesús cuando estemos gastados por el desánimo.

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