PERDONARSE A UNO MISMO

Esta mañana al levantarme,la espasticidad hacía que se me callese la zapatilla una y otra vez,algo que me supera y que me provoca un malestar brutal.Os aseguro que intenté por todos los medios controlarme,pero al contárselo a Malena,las lágrimas brotaron inevitablemente,porque mi orgullo por no controlar la situación me impedía perdonarme a mi misma.

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