NUNCA DEJARÉ DE PEDIR

Sé que estoy mucho mejor,es verdad, y así me lo confirma mi fisioterapeuta al acabar la rehabilitación,pero todavía queda bastante para mi recuperación,por ello le seguiré pidiendo a Dios que me acompañe en esta lucha diaria para que no me falte la fuerza que necesito cada día.